A veces no quieres una tabla: quieres que alguien que se ha leído las tablas te diga qué comprar con tu presupuesto, tu nivel y el terreno por el que esquías.
Es una conversación, no un formulario. Se mira qué haces en montaña, qué tienes ya y qué te falta, y sale una recomendación concreta con sus alternativas y sus motivos. Sin enlaces de compra y sin marcas detrás: se aplica el mismo criterio que en todo lo demás.
No es un servicio de una marca ni de una tienda, y no cambia según quién pague. Si la respuesta correcta es «lo que ya tienes te vale», esa es la respuesta.